sábado, 16 de marzo de 2013

LA INCLUSIÓN DE LAS MUJERES EN EL PERÚ




Por: Viviana Paola Hilario
Estudiante de 3º año de la Escuela de Historia (UNMSM)
Miembro del Grupo de Investigaciones Sociales Annalicemos  Hist8ria

A lo largo de los años, en el Perú se otorgará el reconocimiento de los derechos políticos a las mujeres en el año de 1956. Pero esto solo será el inicio para la inclusión del género femenino en el sistema político. Paralelamente a principios de esta primera etapa, en los años 50 del siglo XX, los últimos países en reconocer el voto de la mujer, entre los tres últimos se encontraría el Perú. Sé rige en nuestro territorio mediante la Ley 12391, dada el 7 de septiembre de 1955 en el congreso de la Republica. Esta ley otorgará ciudadanía a las mujeres mayores de edad que supiesen leer y escribir. Asimismo llegará una segunda etapa, y se da en el año de 1979 y con el respaldo de la constitución de este mismo año, la cual señala la igualdad de los derechos políticos tanto a mujeres como a varones.
Esto traerá como consecuencia una mayor participación en esta época como no se había visto anteriormente, ya que esto permitiría que más de la mitad de las mujeres rurales y cerca de la cuarta parte del total de mujeres del territorio peruano se integre por primera vez a los procesos electorales, y esto se dará sin limitaciones contraponiéndose a lo que venía sucediendo en años anteriores, donde no se permitía el voto en su totalidad de este género por causa del protagonismo de la mujer en la historia. Si bien se ha señalado estos logros en estas últimas décadas; cabe mencionar que para ello las mujeres enfrentaron un proceso tardío para alcanzar sus derechos como ciudadanas de su país.
Por otro lado, en la actualidad la mujer sigue aún inmersa en un proceso a favor de la igualdad de género que demanda a la sociedad donde reside. Ante ello citaremos un fragmento que presenta el sociólogo británico, “existen tres tipos de derechos, que históricamente se han establecido de forma sucesiva: Lo civiles, “o los necesarios para la libertad individual”: libertad personal, de pensamiento y expresión, propiedad, etc.; Los políticos, es decir, el “ derecho a participar en el ejercicio del poder político como miembros” de un cuerpo investido de autoridad política, o como elector de sus miembros; y Los sociales, que abarcan “todo el espectro, desde el derecho a la seguridad y aun mínimo bienestar económico al de compartir plenamente la herencia social y vivir la vida de un ser civilizado conforme a los estándares predominantes en la sociedad” (MARCHALL 1998: 22-23) . Es decir, que es la garantía de esos derechos lo que realmente hace que alguien puede considerarse miembro de una sociedad.
Pero con ello podemos notar que son diversos los derechos que por nuestra naturaleza humana estamos dotados. Pero ante la inserción hacia nuestra sociedad encontramos barreras que señalan limitaciones en cuanto a decidir, derechos, pertenencia y participación. Si bien esto sucede es un inicio tanto para los hombres y las mujeres, dónde solo un pequeño grupo tiene el poder de decidir, con el pasar del tiempo, se hace notar que la inclusión de las mujeres es un proceso más lento. Sobre lo último podemos mencionar aquellas victorias que han obtenido, pero no en su totalidad estás mismas han servido para lograr una verdadera inclusión; observamos en la actualidad todavía rezagos de exclusión contra este género y  se hace notar que la tarea para una igualdad aún debe ser trabajada.

Es cierto que la historia en la mayoría de casos ha sido escrita por hombres, y esto a su vez ha ejercido el machismo de una influencia excluyente; quiere decir con esto que la participación de la mujer en el sector político de toma de decisiones es asunto contemporáneo, ya que si uno oye a la historia vera que él protagonista muchas veces será el género masculino quien se haga notar más, pero esto no quiere decir la ausencia de la mujer en el que hacer de su sociedad, sino que se ha visto medidas de represión contra ellas. Sin embargo, algunos podrán decir que la imagen de la mujer durante los siglos no ha sido  preponderante, pero aquello es erróneo, ya que si damos una mirada al pasado observaremos lo siguiente y traeremos a nuestras memorias los roles tan importante que la mujer ha tenido en la historia, este será el siguiente:
La toma de decisiones en la participación política de la mujer se remonta en las culturas pre incas y durante el incanato; claro ejemplo serán las conocidas “Capullanas”. Incluso las teocráticas más antiguas, ha primado el patriarcado. Un claro ejemplo de ello se observa en los sumerios, y paralelamente durante el desarrollo de la ciudad de caral. También durante el Imperio Incaico las mujeres tomaban el poder del cuzco cuando los incas defendían el Imperio (batallas o guerras).
Asimismo, podemos señalar que también en los mitos se hará referencia del rol importante que constituirán, por ello en la leyenda de los Hermanos Ayar, una imagen como la de Mama Huaco representa el poder y el gran valor que posee. Por otro lado, durante la época virreinal, si bien la imagen de la mujer no predomina a falta de derechos que se le negaba, esta tuvo en muchos casos una imagen sobresaliente, y tal es el caso de Doña Ana de Borja Aragón, esposa del Conde de Lemos, decimonoveno virrey del Perú.
Llegado el siglo XVIII, se resalta imágenes como la de Micaela Bastidas Puyucawa, esposa de Túpac Amarú, quien manejo parte del ejército que se alzaron contra el dominio español imperante en esa época. Durante este periodo, son miles las mujeres que contribuyeren a la causa, unas son asesinadas, otras  condenadas a destierro perpetuo, algunas puestas en prisión, o desposeídas de sus pertenencias. Seguidamente presento un recuento cronológico proporcionado por Rosario Caparó, este mismo contiene los nombres de mujeres y sucesos más trascendentales de esta época:

Ø  1742. ANA DE TARMA.-Capitanea un cuerpo de 52 guerrilleras  y lucha contra las fuerzas españolas en el levantamiento de la rebelión de Juan Santos, quien lanzo el grito de independencia el 2 de Junio de 1742.

Ø  1750. MARIA GREGORIA.-La esposa de Francisco Inca. Fue sometida a severos interrogatorios y torturada, pero logra escapar de la prisión.

Ø  1780. MICAELA BASTIDAAS. Esposa de José Gabriel Túpac Amaru, formo parte de “Consejo de los Cinco” y es ella quien sugiere la urgencia de tomar la ciudad del Cuzco. Luis E. Valcárcel comenta: que el martirio de Micaela Bastidas, es el símbolo del sacrificio de la vida y pasión de los pueblos andinos.

Ø  1783. Cumpliendo la sentencia de Areche el 17 de Julio de 1783, 37 mujeres integran la “Caravana de la Muerte” son desposeídas de todo sus bienes y tienen que ir a pie del cuzco al callao.

Ø  1814. VENTURA CCALAMAQUI.- Enfrentándose a los españoles lanza el grito de independencia el 31 de Agosto de 1814 en Huamanga.
Asimismo cabe recalcar que en la revolución de mateo Pumacahua destaca Simona Josefina Manzaneda, quien fue muerta en forma salvaje, con el cabello corto y desnuda en la plaza principal.

 En el siglo XIX, en el proceso de Independencia y dentro de un ambiente literario y patriótico, destaca Isabel de Orbea en Lima, quien inicia la recolección de alhajas y cuya subasta debería servir para el auxilio de la patria. Esto conllevaría un reconociendo, seria condecorada por el General San Martin en 1822. Por otro lado Brígida Silva de Ochoa presto auxilio a los conspiradores peruanos y entrego documentos importantes sobre los efectivos realistas a los agentes de San Martin. Lograda la tan añorada independencia  en el Perú, San Martin termina su proclama diciendo: “La nueva era de América se debe, a las peruanas y a los sublimes sentimientos que inspiraron en sus padres, esposos e hijos”. Ya con el título de Protector del Perú, y en agradecimiento a la participación activa de la mujer en la coyuntura de la emancipación, otorga la “Banda de Seda”, esta representaba la máxima distinción para las mujeres que conformaban la “Sociedad de Damas Patrióticas”,que él mismo fundó; y con ello comprendemos el gran papel participativo de la mujer. No solo acabó en eso, sino que a pesar de vivir en una época no muy abierta en tanto a mentalidades de libertad de genero, se reconocía el marcado papel que la mujer demostraba con su actuar mismo. Por otro lado, otra imagen sería la de Francisca Zubiaga, esposa del presidente Gamarra, será una imagen preponderante para el gobierno de ese entonces, y es por ello que también es recordada como la Mariscala.[1]
Medio siglo después, debemos hablar de un primer momento del Código Civil de 1852 vigente en ese momento. “Predomina el criterio de la inferioridad femenina”, ellas eran conscientes de sus limitaciones, no podían ir a la escuela porque era pecado, su rol estaba limitado a tres vías:
 1) Ser desposada con Dios en un convento.
2) Casarse con un señor que él tome (previa dote)
 3) Quedarse de señorita, sujeta a una pensión o a un legado.
 A pesar que la sociedad peruana estaba compuesta por diferentes grupos sociales, la mujer peruana cambiará este rostro descrito líneas anteriores, desempeñará roles muy importantes. Un claro ejemplo seria  en la Guerra con Chile, las mujeres de clase alta y adineradas fueron las que organizaron la resistencia y hasta una conspiración. Así mismo, durante el saqueo de Pisagua destaca  la esposa del Avelino Cáceres, Antonia Moreno de Cáceres, quien tuvo a su cargo la organización del “Comité de Resistencia de Lima”; la tarea de este grupo era enviar víveres, armas , medicinas y oficiales al ejercito de combatía en la sierra.
 Caso aparte puedo mencionar que también las mujeres de clase popular participaron de manera más directa , y esto es en el ámbito más peligroso de la resistencia, un ejemplo claro seria las tareas clandestinas ordenadas por sus patronas. Además de ayudar directamente en el desplazamiento de los ejércitos y en el mismo campo de batalla. Lo singular de este proceso de guerra  radica en que la mujer siente herido su orgullo patriótico y sin importar las clases sociales lucha en conjunto para salvaguardar a los suyos y lo más importante a su patria.
También es importante manifestar que a toda esta acompaña, se sumó el sentimiento de Nación y de Estado. Y cuando se hace referencia a estos dos términos, se refiere a lo siguiente, que Nación se verá como lo que se define: Un pueblo que comparte un pasado común, un territorio común y una lengua en común; estos son los lazos que harán una confraternización e integración en donde la mujer se verá poco a poco incluida.
Con gran magnitud la imagen de la mujer resaltará a escalas públicas ya a comienzos del siglo XX, el sector donde se desempeñaran será la literatura, este será el medio para dar a conocer sus ideas de libertad un claro ejemplo de ello, es Flora Tristán, Elvira García y García, Clara Enríquez de Pobleda en Tacna.
Con la llegada de los 30, y la modernización de las mentalidades donde se exige una igualdad de género se encontrará  a favor de las mujeres, el voto, pero solo será el denominado “Voto Calificado”. Esto ha sido una breve acotación de la evolución del proceso en donde las mujeres van integrándose de forma participativa en el ámbito de la igualdad de los derechos civiles y participación política . Asimismo, entramos a una fase más interesante, en la cual la mujer moderna contará con acceso a la universidad, medios de comunicación y oportunidades para poder desenvolverse dentro del mundo laboral, del cual antes no era participe de una forma activa como la que se viene dando hasta estos momentos.
 Este logro a significado una lucha constante de la mujer, para que la sociedad moderna la considere un ente pensante. Todo esto ha conllevado a la creación de nuevos roles como ciudadana, incluye el desarrollo de la mujer profesional, de líder político, de ejecutiva, así como de la trabajadora del campo y la sindicalización.

Por otro lado enfatizaremos en este párrafo un caso particular, y este es: Las pocas mujeres que asumen roles políticos en las regiones. Para ello mencionare a la ex  Presidenta de Mujeres Parlamentarias en el Congreso de la República del Perú, Margarita Sucari Cari, quien convoco a seguir promoviendo a la mujer para que ocupe más espacios políticos en la sociedad peruana, ya que actualmente solo alcanza un 2 % del total. La ex legisladora puneña informo que en el Congreso de la Republica en el 2010 únicamente 35 mujeres ocupan la misma cantidad de curules, y ningún a alcanzo a elegirse como presidenta regional, asimismo señala que había cuatro mujeres y cuarenta han sido elegidas cómo alcaldes distritales en todo el Perú. También ella misma refiere lo siguiente:
“Si bien es cierto que hay algún avance, también es real que la sociedad peruana se resiste a abrir a las mujeres para que puedan dirigir a la sociedad” y esta afirmación nos lleva a señalar cuando se habla de “saber ciudadano”
 Se señala que la libertad requiere asimismo de igualdad entre los ciudadanos para evitar una condición de superioridad qué haga posible una dominación arbitraria. Como muy bien Cicerón señalaba: La absoluta igualdad impedía el reconocimiento del mérito. Y de manera continua diríamos que la historia de las democracias no ha cambiado, como nos recuerda Dunn, ante todo porque las sociedades siguen cambiando y con ello las formas de democracia.
Continuando con el ejemplo de la región de Puno, Indicaremos que en dicho lugar han habido ejemplos de mujeres que han sabido lidiar con la política, una de ellas fue la primera alcaldesa  mujer del departamento, Nancy Rossel Ángeles, alcaldesa de la provincia de Carabaya, quien cree que la sociedad peruana aún  no se encuentra preparada  para que una mujer asuma la presidencia de la Republica. Y asimismo recalco lo siguiente:
 “Primero se debe fomentar el cambio de la mujer y desterrar el machismo”.

Otro caso de inclusión de la mujer en las diferentes esferas de la sociedad es la de la rectora de la Universidad Nacional del Altiplano (UNA), Martha Tapia Infantes, ella ha sido la primera mujer que ha gobernado dicha casa de estudios de la región por cerca de cinco años, demostrando que una mujer puede dirigir el destino de una institución tan importante como la universidad en Puno.
 Por otro lado, el coordinador del Centro Emergencia Mujer (CEM) de Puno y del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MINDES), Jorge Meneses Aguilar reflexiono acerca de la situación de la mujer e indico estadísticas, en donde señala que alrededor  del 32% de mujeres en la región Puno forman parte de la Población Económicamente Activa (PEA).
Asimismo, debemos hacer hincapié en el último censo nacional, el cual refiere que el total de mujeres en el país, es de alrededor de 13 millones 792 mil 577, que representan el 50% de la población nacional censada.   Por esa razón, aún nos falta mucho tramo por recorrer; queda en nosotros que sigamos alentando la participación de la mujer en los diferentes sectores de nuestra sociedad. Sin embargo, en la región de Puno la tasa de analfabetismo en la mujer es bastante alta, sobre todo por el predominio de los prejuicios culturales que impiden a las mujeres el accedo a las educación gratuita, confinándolas a tareas domésticas, impidiendo su desarrollo pleno como miembro activo de la sociedad.
Actualmente la inclusión del género femenino toma diferentes perspectivas; aquí hacemos referencia a lo dicho por la ex ministra de la mujer Virginia Borra:

 “Señala que en la participación política quedan muchas tareas por realizar, y que se tiene toda la responsabilidad de continuar haciendo esfuerzos para conseguir la igualdad de oportunidades y mejorar lo que en las últimas décadas la mujer ha conseguido. La reforma del Estado, en especial la política descentralización, debe permitir ampliar las oportunidades concretas de desarrollo para las mujeres y varones a lo largo y ancho del país, redistribuidas la riqueza y crear equidad en los territorios, superándose la situación de pobreza”.

Como ya se ha visto la tarea aún continua, aun no se ha encontrado la debida igualdad en nuestra sociedad. Los términos de democracia aún siguen siendo eco de esta exclusión en la que se vive.
En la historia de la mujer se ha tenido un carácter especial, es en este pasado histórico, que la mujer ha ido en búsqueda de derechos, igualdad y justicia; lo que significa entrar a un mundo en el cual uno actúa y elija conscientemente de un pasado lleno de significados, y libre para definir el propio futuro.
El 7 de Octubre de 1981, las mujeres peruanas hicieron una marcha en contra del hambre. Esto tuvo como consecuencia la creación de una red de comedores populares, así mismo son promotoras de salud, también alfabetizadoras, y además de la creación de comisiones feministas en 109 partidos políticos.
En conclusión, la mujer peruana siente la necesidad de que se diseñe una estrategia política, la cual permita una inclusión en su totalidad direccionada hacia ella, por consiguiente esta misma reclama la reafirmación de que la mujer tiene una historia. A todo este es importante mencionar  los aportes de los movimientos feministas, los cuales han conseguido que las mujeres nos reconozcamos como una colectividad. La cual posee características específicas, que trascienden las fronteras sociales, radicales, generacionales y nacionales. Por último, veremos que las conquistas obtenidas por las mujeres en el Perú han favorecido que este sector de la población forme parte de la vida política, ejerciendo el derecho de elegir y ser elegidas. A pesar de esto, a causa de la discriminación social se vienen desarrollando pero limitadamente. Muy contrariamente el género masculino en las organizaciones sociales políticas se encuentran muy enraizado en el día a día. Y así se explica que aún en pleno siglo XXI haya una desigualdad económica, cultural, política y de género hacia las mujeres que no pueden ejercer una ciudadanía plena. Es decir, haciendo referencia a lo último referido, la meta que debemos perseguir es que todas seamos verdaderas ciudadanas del país, y no sólo serlo en teoría, sino en la práctica también.

Bibliografía:
BLONDET, Cecilia. (1994). “La situación de la mujer en el Perú (1980-1994)”. [s.c]: [s.e]
CAPARÓ, Rosario. (1994). PDF-“Rol de la Mujer Peruana en el Perú y EE.UU”-Enfoque Contemporáneo.[s.c]:[s.e]
CHANEY, Elsa. (1977). “La mujer en la política latinoamericana. En el caso de Perú y chile”. En: Hembra y Macho latinoamericana: ensayos. México D.F.
FORT, Amelia. (1993). “Mujeres Peruanas. La mitad de la población del Perú a comienzos de los noventa”. Lima: [s.e].
GROMPONE, Romero. (1991). “Las mujeres organizadas y la política”. En El velero en el viento. Política y sociedad en Lima. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.
HENRIQUEZ, Narda (1989)” Las mujeres en el país de todas las sangres, un aproximamiento bibliografía sobre mujer y política”. Lima: FOMCIENCIAS.
LEÓN, Magdalena. (1994).” Mujeres y participación política: avances y desafíos en América”. Bogotá: Tercer Mundo editores.
RIOFRIO, Gustavo. (1987).” La mujer y las políticas municipales de servicios”. Lima: SUMBI.
VILLANUEVA, Victoria y Elizabeth Herrera. (2005) “50 años del voto a las mujeres”. Lima: Movimiento Manuela Ramos, Programa Derecho a la Participación Política y Ciudadanía.




[1] CAPARÓ, Rosario. (1994). “Rol de la Mujer Peruana en el Perú y EE.UU”-Enfoque Contemporáneo-. [s.c]:[s.e] en http://www.bachoir-caparo.com/el-rol-de-la-mujer.pdf (obtenido el 16 de marzo de2013).

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